sábado, mayo 22, 2004

Temprano...

Me levanto pesadamente, con la mañana tardía en mis párpados.

Los pocos rayos de luz que alcanzan a colarse entre las cortinas y yo, forman ilusiones ópticas.

El frío aparente me golpea el rostro empapado de sueño.

Las paredes blancas parecen hielos infernales, reflejando la luz externa que se cuela inevitablemente...

El suelo es panteón de mármol, con grietas que dejan al descubierto, las marcas de un pasado tormentoso.

Me levanto pesadamente con la mañana tardía en mis párpados.